El trastorno autista, el síndrome de Asperger y el trastorno generalizado del desarrollo
no especificado se fusionan en un único trastorno que pasa a llamarse Trastorno del Espectro del
Autismo.
Clínica
Se manifiestan con una triada de síntomas, basada en la interacción social, comunicación y la falta de flexibilidad en el razonamiento y comportamiento. Suele manifestarse antes de los 3 años de edad, apareciendo retraso mental en el 75% de los casos. Además pueden tener hiper o hipoactividad, humor lábil, baja tolerancia a la frustración, agitación con o sin causa aparente, impulsividad, auto-agresividad y hetero-agresividad así como alteraciones del sueño, de la alimentación y crisis epilépticas en el 25 % de los casos.
Alteraciones orales
No se caracteriza por alteraciones específicas a nivel bucodental. La situación oral va a depender de la higiene diaria y de una adecuada dieta no cariogénica.
El niño con TEA utiliza la vista de manera específica y casi nunca la fija en sus interlocutores. Por ello el manejo de la aparatología deberá ser cuidadoso, por los estímulos auditivos (turbina) y visuales como la luz del sillón.
Al tratarlos se debe intentar reproducir unas rutinas estrictas e invariables. Explorarlos con cepillo de dientes en vez de los espejos y sondas.
Para algunos niños la única alternativa para tratarlos es con anestesia general o sedación, en función del grado de cooperación.
Hay que buscar signos de erosiones dentales por las regurgitaciones de la comida y del contenido gástrico por reflujo gastroesofágico, bruxismo y caries.