Glándulas salivales mayores: parótida, submaxilar o submandibular y sublingual.
Glándulas salivales menores dispersas por la boca, faringe, senos paranasales, tráquea, destacando en particular las situadas en la cara interna de los labios, en la mucosa yugal y en velo del paladar.
Funciones de la saliva
- Inhibición de la desmineralización
- Remineralización del esmalte
- Capacidad buffer (control del pH)
- Lubricación
- Digestión
- Formación del bolo alimenticio
- Gusto
Patología
Pueden presentar trastornos muy diversos. Algunos tienen tratamiento médico y otros quirúrgico.
- Irradiación de cabeza y cuello: la xersotomía es la complicación más frecuente (sensación de boca seca)
- Sindrome de Sjögren: enfermedad autoinmune que cursa con xerostomía y xeroftalmia
- Infecciones: múltiples tratamientos farmacológicos causan xerostomía e hipofunción de las glándulas salivales como los antidepresivos tricíclicos, antiparkinsonianos, antihipertensivos, antihistamínicos, antipsicóticos, diuréticos, antirretrovirales, etc.
- Desórdenes neurológicos: la parálisis cerebral, ELA, Parkinson, parálisis facial, embarazo, enfermedades herpéticas, procesos inflamatorios, entre otros, se caracterizan por incremento involuntario de la secreción salival, habitualmente por hipotonía de la musculatura perioral o disfunción del mecanismo de deglución, a lo que se le denomina sialorrea. Existen fármacos que pueden provocar producción excesiva de saliva.
- Sialoadenosis: agrandamiento bilateral de la parótida sobre todo, relacionado con la diabetes.
- Sialodenitis: respuesta inflamatoria temporal o crónica de la glándula.
- Quistes salivales: lesiones no neoplásicas originadas en los conductos de las glándulas.
- Sialolitiasis: concreciones calcáreas en el paréntima de las glándulas o en el trayecto de los conductos excretores.
- Tumores: menos del 6% de los tumores malignos de cabeza y cuello, la mayoría se localizan en la parótida y son benignos (55-80%).
Para llegar a un diagnóstico debemos de realizar una exploración y palpación extra e intrabucal de las glándulas y de sus conductos. Estudiar la secreción salival en reposo y estimulada. Un analítica nos permitirá valorar el estado general, nutricional y de la función metabólica de nuestro paciente. Pruebas complementarias como radiografías, sialografía, ecografía de alta resolución, tomografía computerizada, resonancia magnética, PAAF, biopsia, pueden ser necesarias para llegar al diagnóstico y poder tratar la patología.